Para llevar a cabo los balances de materia se utiliza la ley de
conservación de la masa, la cual indica que la masa que ingresa al sistema
es igual a la que sale más la acumulada en el proceso. De manera similar se
puede enunciar la ley de conservación de energía, la cual
postula que toda la energía que entra a un proceso es igual a la que sale
más la que queda en el proceso.
La energía puede manifestarse de varias maneras. Algunas de sus formas
más comunes son la Entalpía, Energía Eléctrica, la
Energía química (en términos de la de la
reacción), la Energía Cinética, la Energía Potencial, el
Trabajo y el Flujo de Calor.
Un tipo de balance de energía más útil para el flujo de fluidos,
en especial de líquidos, es una modificación del balance total de
energía que considera la energía mecánica. Casi siempre, a los
ingenieros les interesa primordialmente este tipo especial de energía,
llamado energía mecánica, que incluye el término de trabajo
a la energía cinética, a la energía potencial y la parte de
trabajo de flujo del término de Entalpía. La energía mecánica
es una forma de energía que es, o bien un trabajo, o una forma que puede
transformarse directamente en trabajo. La energía que se convierte en
calor, o en energía interna, es trabajo perdido o una pérdida de
energía mecánica causada por la resistencia friccional al flujo, dicha
pérdida es la suma de todas las pérdidas por fricción por unidad de
masa ().
Así, obtenemos el balance de Energía Mecánica: